Los primeros días siempre son los mas difíciles pero tras 48h con nosotros los peques ya le han pillado el truco al biberón y se están convirtiendo en unos cachorros comilones, juguetones y con muchas ganas de explorar su cuarto.
Ahora están mas activos, tienen un apetito excelente y empiezan a ronronear y buscar nuestros brazos/piernas cuando nos ven. El único problema que hemos tenido ha sido algo de estreñimiento (normal con tanto cambio) pero tras una dosis de laxante han empezado a usar la arena para algo mas que jugar 🙂

